El
Síndrome de Intestino Irritable
(SII o IBS por sus siglas en inglés) es un trastorno muy común que
afecta aproximadamente al 12% de la población general. Rara vez está
asociado a internaciones y nunca requiere de cirugía. Sin embargo,
puede llegar a ser muy molesto y alterar la calidad de vida del que
lo padece. Es un motivo frecuente de ausentismo laboral y escolar.
El objetivo de este texto es brindar información sobre los factores
causantes de los síntomas del SII, así como los mecanismos que los
producen. Probablemente, al conocer sus causas y las posibilidades
de tratamiento, las personas que padecen este trastorno puedan manejarlo
de una manera mas efectiva.
¿Qué
es el SII?
El
SII es un trastorno en el funcionamiento intestinal que se caracteriza
por dolor o malestar abdominal, hinchazón y alteraciones en la defecación.
Es bastante característico que el dolor o malestar y la hinchazón
alivien con la defecación o la eliminación de gases. Puede presentarse
con diarrea, constipación o bien alternarse períodos de constipación,
de diarrea y muchas veces etapas de normalidad.
Las manifestaciones clínicas del SII son bastante típicas y variables.
Suelen ser fácilmente reconocidas por el médico.
El primer paso para el médico es reconocer el SII y eliminar la sospecha
de otras enfermedades.
La
presencia de anemia, sangrado intestinal, pérdida de peso o fiebre
pueden deberse a otros problemas. Ante cualquiera de estos eventos
se debe requerir la inmediata intervención del médico.
¿Qué
significa irritable?
Irritable
significa que las terminaciones de los nervios que recubren la capas
del intestino se han vuelto extremadamente sensibles. Esto provoca
que ante circunstancias normales, el intestino puede reaccionar de
una manera exagerada. Estos eventos normales pueden ser la simple
presencia de gases o líquidos y la respuesta suele ser una contracción
muscular inapropiada, que ocasiona enlentecimiento intestinal o bien
necesidad de esfuerzos exagerados para expulsar la materia fecal.
Otras veces por el contrario puede provocar aceleración intestinal
y por lo tanto conducir a la diarrea.
¿Qué
estudios son necesarios para diagnosticar SII?
El
primer paso y muchas veces el único requisito es la obtención de una
historia clínica detallada y un examen físico adecuado. Los estudios
de laboratorio, rayos X y procedimientos endoscópicos son de utilidad
para detectar una enfermedad orgánica.
¿Cuáles
son las causas del SII?
La
causa del SII aún no se conoce con certeza. En la actualidad se acepta
que el problema parece estar en una anormalidad en la interacción
entre el cerebro y el intestino. Los pacientes con SII presentan alteraciones
de la motilidad intestinal (especialmente del colon). Los síntomas
parecen ser el resultado de un aumento de la sensibilidad intestinal
cuando el intestino se distiende con gas o materia fecal.
Además el intestino tiene una tendencia a reaccionar exageradamente
frente a una variedad de circunstancias tales como: algunas comidas
o bebidas, nerviosismo, discusiones, exámenes o hinchazón por gases.
Las personas con SII, a menudo reaccionan a estos eventos con contracciones
más vigorosas en el intestino, y estas contracciones es probable que
sean las responsables de la hinchazón, el malestar y otros síntomas.
¿Cuáles
son los síntomas más comunes del SII?
El
dolor o la molestia abdominal suele ser el síntoma mas frecuente lo
que le da la característica de “intestinal” es que suele aliviarse
después de la defecación o la eliminación de gases.
La perturbación de los hábitos intestinales es la otra característica
saliente del SII y esto suele manifestarse con estreñimiento, diarrea,
o alternancia de ambos.
Los pacientes en los que predomina la constipación pueden sentir una
sensación de evacuación incompleta o bien necesidad de realizar grandes
esfuerzos para poder evacuar. La hinchazón de panza es otro síntoma
muy común. La materia fecal muchas veces adquiere la forma de bolitas,
cintitas o trocitos. Otras veces la presencia de evacuaciones mucosas
ocasionales no deberían generar preocupación.
El paciente con SII también puede presentar náuseas, acidez y muchas
veces síntomas ajenos al aparato digestivo como cansancio, dolores
musculares, dolores de cabeza, y síntomas urinarios.
Recordemos que la presencia de anemia, sangrado intestinal, pérdida
de peso o fiebre no son síntomas del SII.
¿El
SII es una enfermedad seria?
El
SII es una enfermedad benigna que no tiene complicaciones. Sin embargo
a veces puede producir suficiente malestar como para alterar el desempeño
de las actividades cotidianas y en ciertos pacientes puede comprometer
la calidad de vida. Las personas que sufren de SII no tienen más probabilidades
de desarrollar cáncer u otras enfermedades que el resto de la gente.
¿El
SII dura para siempre?
Es
difícil dar una respuesta contundente. Probablemente suelen alternar
períodos de molestias con otros de completo bienestar. El tratamiento
adecuado logra aliviar los síntomas y permite que los períodos de
bienestar sean mas prolongados y los períodos sintomáticos sean mas
cortos y menos molestos. En los casos en los que el estrés representa
un factor importante, algunas veces el cambio en el estilo de vida,
o de trabajo o de las relaciones personales puede producir una recuperación
completa o casi completa. Sin embargo en otros casos el estrés no
parece ser una causa significativa.
¿El
SII es una colitis?
Si
bien el SII puede presentarse a continuación de una enfermedad inflamatoria
o infecciosa del intestino, no debe considerarse una colitis.
¿Qué
es lo que produce la hinchazón y los gases?
No
se conoce completamente porqué se produce la hinchazón. Pueden intervenir
varios factores como una relajación prolongada del músculo intestinal,
una pared abdominal fláccida o bien una sensibilidad exagerada a las
sensaciones tanto dolorosas como no dolorosas que surjan del intestino.
Los estudios pertinentes han demostrado que las personas con SII no
producen mayor cantidad de gas que las que no lo tienen. Por lo tanto
parecería que los pacientes con SII son más sensibles a cantidades
normales de gas. También es probable que los pacientes con SII tengan
menor capacidad para movilizar y eliminar el gas producido.
¿Cómo se trata el SII?
En
primer lugar se deben evaluar el nivel de estrés, la dieta y el estilo
de vida del paciente.
Las fuentes de estrés pueden ser trabajo excesivo, dormir poco o mal
y el consumo excesivo de cafeína, alcohol y tabaco. El reposo y la
actividad física pueden ayudar a muchas personas con SII. También
un incremento en el consumo de fibra. Sin embargo una dieta rica en
fibra, algunas veces puede empeorar o producir diarrea o hinchazón
en ciertos pacientes.
Debe evitarse el consumo de los laxantes.
Cuando estas medidas fracasan se debe consultar al médico.
Una variedad de medicamentos, tales como los antiespasmódicos, agonistas
y antagonistas de la serotonina, ansiolíticos o antidepresivos pueden
ser útiles. Sin embargo la efectividad de estos agentes difiere entre
los distintos grupos de pacientes y cualquier tipo de medicación debe
ser elegida por su médico antes que automedicarse.
Las personas que no hayan respondido a los cambios en el estilo de
vida y al tratamiento con los medicamentos convencionales deberían
ser evaluadas por un gastroenterólogo. Los tratamientos medicamentosos
mas complejos, los estudios de motilidad y psicológicos especializados
quedan reservados a casos especiales.
La clave para lograr el alivio del SII radica en comprender que el
SII es una trastorno complejo de la motilidad y de la sensibilidad
intestinal con repercusiones físicas, muchas veces relacionadas con
el estrés.
Un vínculo adecuado entre el paciente y su médico puede conducir a
una mejora significativa de las personas que padecen de SII.
¿Cuál
es el efecto de la dieta en el SII?
El
efecto de la dieta en el SII varía de persona a persona. Algunos alimentos
pueden causar los síntomas de SII, particularmente las grasas. En
algunos casos el maíz, el trigo y aún las fibras pueden ser disparadores
de los síntomas. En otros, en cambio, el agregado de fibra a la dieta
puede ayudar a regular la función intestinal. Aunque estas siempre
deben ser incorporadas en forma gradual. Algunos pacientes no toleran
la leche y ciertos edulcorantes artificiales también son productores
de síntomas. Las grasas suelen incrementar las molestias.
El llevar un registro de los alimentos y los síntomas a diario durante
un tiempo puede ayudar a identificar los alimentos que provocan trastornos.
¿El
estrés y la ansiedad puedan causar o agravar el SII?
Si
bien estos factores no son la causa del SII, ellos pueden agravar
o desencadenar los síntomas. Lo mismo sucede con otros estados de
alteración emocional como la depresión y los ataques de pánico. En
algunas ocasiones, como por ejemplo el niño antes de ir a la escuela,
el estudiante antes de un examen o el adulto antes de un evento laboral
o social pueden comenzar con los síntomas en el momento de prepararse
para ir a enfrentarlos.
En un número de pacientes, sobre todo mujeres afectadas de SII y con
constipación severa, se han descubierto antecedentes de abuso físico
o sexual durante su infancia. Dichas experiencias desagradables pueden
hacer que los afectados se hayan vuelto inusualmente sensibles y vulnerables
a sus sensaciones corporales.
Los eventos preocupantes y estresantes, como la pérdida de trabajo,
una pérdida familiar, una separación o verse enredado en un dilema
son circunstancias que pueden producir síntomas intestinales como
dolor o cambio de hábitos evacuatorios aún en personas sanas.
Los pacientes con SII reaccionan de una manera exagerada a estos eventos
y la exacerbación de sus síntomas es la respuesta a tales circunstancias.
¿Por
qué el estrés afecta al intestino?
Si
bien generalmente el cerebro por si solo controla la actividad del
cuerpo en su totalidad esto no es cierto. El aparato digestivo tiene
su propio sistema nervioso, que es independiente y regula los procesos
de digestión de los alimentos y de eliminación de deshechos. El sistema
nervioso intestinal no depende del cerebro para su funcionamiento
inmediato pero responde a sus señales bajo distintas circunstancias.
En situaciones de estrés, el cerebro envía mensajes contradictorios
al intestino y este responde de una manera exagerada. Es común que
los síntomas del SII sean más severos a la mañana o al comienzo de
la actividad de las personas, cuando los niveles de estrés son más
elevados.
Por el contrario los síntomas alivian durante los períodos de relajación
y durante el sueño y raramente despiertan al paciente.
¿Qué
se puede hacer con el estrés?
Para
muchos pacientes, aunque no para todos, poder minimizar el estrés
puede resultar en un importante alivio de sus síntomas. Es importante
buscar y analizar la fuente de estrés en su vida y puede resultar
de mucha utilidad la ayuda de un profesional especializado en estos
temas. Una vida ordenada, una dieta adecuada el ejercicio físico y
los ejercicios de relajación pueden contribuir a disminuir el estrés
y los síntomas que de él puedan derivar.
La psicoterapia o una buena orientación psicológica pueden ayudar
al auto-conocimiento y a identificar los rasgos personales que deben
ser encarados. Hablar con una persona extraña, que además es un profesional
entrenado, permite la discusión de relaciones, ambiciones y frustraciones
sin temor a recriminaciones o culpa (que es lo que sucede cuando se
habla con alguien de la familia, amigos o colegas) y suele ayudar
a diseñar programas de cambio.
Consejos
Si
su médico ha realizado un diagnóstico definitivo, deje de preocuparse
por si “hay algo más”.
Identifique
y evite situaciones o alimentos que reconoce empeoran su situación.
Busque
las fuentes de estrés en su vida y fíjese si alguna de ellas puede
ser evitada o modificada.
Busque
ayuda de un profesional que lo ayude a enfrentar problemas en su vida.
Aprenda
a relajarse. Tal vez no sepa como hacerlo. En este caso busque ayuda.
Las estrategias son varias, desde ejercicios de yoga, meditación y
otras, intentando un mejor conocimiento de sí mismo.
Hágale
saber a su mente quien está a cargo de su vida, usted o su intestino.
La vida es más fácil una vez que le ha hecho saber a su mente que
usted está cambiando.
Utilice
la medicación prescripta por su médico en forma correcta y no se automedique.
*Agradecemos
al Dr. Luis Soifer por esta información.
Gastroenterólogo
Nota
para el paciente
La
información en la página web pretende solamente proveer información
básica respecto de estas enfermedades y no reemplaza el diagnóstico
y conocimiento de los profesionales médicos. Esperamos proveer
al lector de una idea general de los temas que debe consultar y discutir
con su médico, quién realizará el adecuado diagnóstico y tratamiento
de su enfermedad o afección. Ésta página web no pretende favorecer
un tratamiento o droga a favor de otra, sino simplemente brindar un
aporte constructivo para que Ud. y su médico puedan trabajar en equipo
en pos de una mejor calidad de vida.